El apego. El apego no es más que portador de dolor. Desde el apego al cuerpo, a las cosas materiales y a las personas, nos volvemos dependientes y me nos libres. La meditación, como gota que cae sobre la roca, te ayuda a ir desprendiéndote de tus apegos, permitiéndote disfrutar lo que tienes sin poseer, dejándote gozar sin reprimir.
La maldad. Aunque sabemos que el bien y el mal son subjetivos y dependen siempre de la consciencia de cada uno de nosotros, la maldad como actitud dañina es lo perjudica el intento de meditar y acceder a otro nivel de vibración y consciencia. La maldad es como un virus mental, que solo traerá la sombra dentro de ti y te cerrará las puertas de la meditación, ya que estas permanecen en el inconsciente y están presentes en tu rutina diaria, en tu trabajo, en tu vida.
La pereza. Este factor es de lo que tenemos de sobra. Es muy fácil decir que hoy no lo harás pero que mañana de seguro si. Tenemos el mal hábito de postergar las cosas y las actividades, al punto que nosotros mismos nos generamos un alto grado de estrés y de preocupaciones por el exceso de problemas que tenemos por resolver después. Y el pretexto más común es la falta de tiempo, y justamente la meditación lo que trasciende es el tiempo.
La ansiedad. Ella es negativa ya que muchas de las veces buscamos resultados rápidos y como no los obtenemos, nos producimos ansiedad. Los árboles no crecen de un día para otro. No podemos tener una actitud ansiosa, sino receptiva y paciente. LA vida es mágica y llena, y la ansiedad detiene esa magia y ese flujo de vida. Por ello la meditación te hace surgir la paciencia.
Medita!
Fuente: internet - Autor: Desconocido






De los Egipcios a los Esenios, un acercamiento a la Terapia Energética.




Manual: Reemplazar las creencias limitantes por creencias que nos lleven al logro de nuestras metas...
El desarrollo de esta habilidad se podría desarrollar mediante entrenamientos psíquicos, utilizando la energía psíquica emitida por el cerebro («psi»).
La ley que establece que los opuestos se atraen puede funcionar en el mundo físico pero, en el espiritual, igual atrae igual. Imitar el amor incondicional del Creador por la humanidad es la forma de traer amor a tu vida y crear armonía entre tú mismo y otras personas, y entre la humanidad y el mundo natural.





































Manual basico para atraer el amor.














