La Glándula Pineal: El tercer ojo

El Tercer Ojo dibujado comúnmente en medio de la frente es la visión más allá de los dos ojos, es decir, a otras dimensiones, la propia intuición como puerta de entrada. Es el clarividente que además de ver lo que todos ven, ve otra realidad que por estar oculta a los demás, no es menos real. La clarividencia, también llamada sexto sentido, no está realmente en la frente a modo de ojo. En realidad es la Glándula Pineal que está dentro del cerebro con la medida de un garbanzo-guisante.

Es una lente para distinguir la luz y los colores, donde circula la energía pránica o energía de la vida.

En el Tíbet hace muchos años que tienen este conocimiento, en Egipto también y en Occidente de la mano de Galeno, Descartes… ya se muestra en los libros de historia que tenían esta información.

La Glándula Pineal está situada en el techo del mesencéfalo, entre los tubérculos bigéminos craneales, en la denominada fosa de la pineal. Su cara craneal está por debajo del cuerpo calloso, su base limita con el tercer ventrículo. Su célula funcional es el pinealocito, que está capacitado para producir las enzimas necesarias para la síntesis de la melatonina (su principal hormona) y la serotonina, a partir del triptófano, responsables de los estados anímicos.

En presencia de luz, natural o artificial, los foto receptores de la retina convierten la señal luminosa, transforman en señal eléctrica, que es transmitida por el tracto retino-hipotalámico hasta el ganglio cervical superior, por donde abandona el sistema nervioso central, conectando con los ganglios de la médula y aboliendo la señal circadiana enviada por dicho ganglio al núcleo supraquiasmático. Como consecuencia, dicho núcleo queda liberado de la influencia de la médula espinal y enlentece el ritmo de liberación de NE sobre la pineal, lo que se traduce por una menor captación de aminoácidos, especialmente triptófano, por parte del pinealocito; menor producción de adenil ciclasa y, por consiguiente, menor producción y liberación de melatonina.

La Glándula Pineal disminuye con los años. En la infancia tiene un tamaño determinado hasta la edad de 7-8 años, teniendo una función importantísima a nivel hormonal para la formación de los órganos reproductores, disminuyendo en consecuencia, a su vez, la melatonina.

Es la glándula prínceps de la pubertad, armoniza el sistema vegetativo con el entorno que recibe la persona a modo adaptógeno, induce al sueño, regula los ritmos circadianos que es el ritmo que tiene todo organismo a nivel biológico teniendo en cuenta la luz y el tiempo, modula la intensidad de los neuroendocrinos, favorece el crecimiento óseo, entre otras funciones.

Puesto que el silencio, en condiciones normales, suele acompañar a la oscuridad, podemos pensar que ambos estimulan la liberación de melatonina (Glándula Pineal). Esta, a su vez, produciría la liberación de endorfinas que adormecerían el resto de los sentidos (tacto, olfato y gusto). Conseguido esto, el subconsciente y, por tanto, el sistema vegetativo, quedarían libres de todo control consciente, produciéndose por una parte los procesos de crecimiento (infancia) y regeneración de los tejidos (adultos), y por otra, la liberación del subconsciente en forma de sueños.

Para que exista un sueño, se requiere que previamente, y como en un vídeo, tengamos filmadas imágenes que, aunque a veces desordenadas, van a formar parte del mismo. Los sueños sirven a veces de válvula de escape a nuestras tensiones, otras son un aviso disfrazado de situaciones de las que nos sentimos culpables y que tenemos que rectificar, y en otras, son avisos previos a situaciones que tenemos que atravesar y soluciones para superarlas. Como vemos, los sueños pasan por la pineal y normalmente escapan a nuestra consciencia, de forma que en la mayoría de los casos, llegan a ella en forma distorsionada o simbólica. En cualquier caso, forman parte de nuestra realidad.

Con el descubrimiento de la luz artificial, se revolucionaron nuestras costumbres, de forma que alteraron nuestro sistema de vida, nuestra relación con lo Cósmico y también nuestra salud. Actualmente disfrutamos, pero también padecemos, mayores períodos luminosos y sonoros en detrimento de la oscuridad y el silencio regenerativos. Hemos perdido una parte de nuestra armonía con el Cósmico, que pagamos con un menor desarrollo de nuestra pineal, con una ligera atrofia de la misma. Nuestras menores cantidades de segregación de melatonina, hacen que nuestros procesos regenerativos sean parcialmente insuficientes, al igual que el descanso de nuestra mente, que se torna obsesiva y posesiva. Nunca como en la actualidad han existido tantas depresiones, obsesiones e insomnios.



¿Se puede restaurar la glándula pineal o el tercer ojo?



¡Claro que sí! Sin pretender la hipertrofia de la glándula, provocando lo que le gusta, la estamos estimulando hasta donde podamos llegar.

Ejercicios de meditación específicos, con cierta oscuridad, porque la Glándula se activa con la oscuridad, melodía suave o silencio, con aromas suaves, lleva a un aumento de la melatonina, ayudándonos para no caer en el sueño, en este estado de semi-vigilia podemos llegar a tener experiencias muy reveladoras, además de ser conscientes de nuestro subconsciente y utilizarlo a nuestro favor, no sólo como un chivato de malas experiencias.

Las propias visualizaciones que suelen acompañar este tipo de ejercicios dirigidos emanan sentimientos que recordamos en concepto pero tenemos abandonados como sensación, sentimiento como el amor, la paz profunda, siendo la puerta de entrada a nuestro Ser Interno.

Con el cambio de consciencia que tanto se habla últimamente, cada vez más estoy convencida que la clarividencia, junto con otras aptitudes que ahora mismo nos pueden sonar a raro, estarán al alcance de todos como algo absolutamente normal y será cuestión de madurar con ellas.
En realidad, es un regalo natural que nos da la vida de manera espontánea y que nosotros lo matamos al adaptarnos a nuestra vida en sociedad, dejamos a un lado todo este campo que nos ayudaría tanto vivir.

La propia elevación de la vibración a través de la meditación con la finalidad que tenga cada uno tiene que ser nuestro objetivo sin intención de ir a parar más lejos, saboreando peldaño a peldaño, como el crecimiento de un niño, de nuestro niño.

Los miedos pueden entorpecer la experiencia. ‘’El miedo a ver cosas que me asustarán’’ es una frase recurrente cuando se habla de clarividencia, cuando este miedo viene alimentado por las películas de terror que nos han mostrado tantas veces los artistas del séptimo arte sin dar pie que nada positivo pueda salir de este ámbito sin pasar antes por el miedo.

Las primeras sensaciones que recibimos cuando empezamos a despertar el Tercer Ojo o Glándula Pineal, es el mismo que el despertar que hemos dicho tantas y tantas veces y tiene que ver con los puntos que tenemos localizados como nuestros chakras superiores.

A modo de sutiles vibraciones, que hay quien las llama emanaciones en doble sentido (hacia fuera y hacia dentro) como el aire que respiramos, con los ojos cerrados veremos una luz intensa, recordando que la Glándula Pineal también la llaman la Glándula de la Luz.

Algunos investigadores, con el afán de descubrir más sobre todo esto, ingresaron en sociedades budistas para saber exactamente qué se mueve en todo este proceso y si puede haber una explicación científica, encontrándola con éxito y no me voy a extender en esto porque la red está llena sobre el tema. Sólo que algunos de ellos pasaron a llamarla la ‘’antena cósmica’’. Quiero decir con ello que no es una invención de la Nueva Era ni nada que se parezca, ya hace tiempo que va.



¿Queréis experimentar?



Busca un lugar tranquilo y que puedas oscurecer por completo. Relájate y coloca delante de tus ojos un objeto que contenga volumen, forma y color (flores, planta, figura de porcelana…), apaga la luz y permanece observándolo en la oscuridad durante unos minutos, 10 minutos largos.

Durante este tiempo intenta mantenerte concentrado. Para lograrlo respire rítmicamente, lenta y profundamente, tratando además de no pensar en ningún otro asunto que pueda distraerte.

Repite durante una semana. Trata de estar atento a los nuevos detalles que descubras cada día, ya que a pesar de la oscuridad tu Glándula Pineal se irá agudizando hasta permitirte distinguir los detalles de forma y los tonos. Ve anotando en una libreta lo que has visto cada día, con sus sutiles cambios.

Luego, busca la colaboración de alguna persona para aplicar el ejercicio en la visualización del aura. Durante una semana, tal como hiciste con el objeto, observa a tu compañero en la oscuridad, tratando de concentrarte sobre todo en su cabeza y sus manos.

Si consigues abrir los canales energéticos de tu glándula pineal llegarás a notar que algo sale de manera suave de la cabeza y las manos de, como radiación muy sutil (te causará la impresión de que estos miembros se alargan) a pesar de no haber luz en el cuarto. Si además del contorno, llegas a distinguir matices de color, será sinónimo de que tu tercer ojo está comenzando a despertarse.

Una vez adquirida esta facultad pineal, consigue un cristal de cuarzo y repite los ejercicios sosteniendo esta piedra sobre su entrecejo durante un buen rato. Potenciará la capacidad energética de tu chakra y tal vez -si eres es una persona que logras conectarte con facilidad con tu parte intuitiva- puedes no sólo ver el aura sino también anticiparte a sucesos futuros cada vez que realices la experiencia.

1 Response
  1. Me encanta, me seduce, me instruye, me cuestiona, me complementa, me halaga, me llena tu blog!

    Un Besito Marino



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EL AMOR ES LA MAS PODEROSA

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